Tres áreas de mejora de la educación (2): la integración

La integración sin recursos

Sonaba genial como idea, pero ha chocado con la realidad. Actualmente hemos decidido integrar a los niños con necesidades especiales en las escuelas ordinarias para que tengan más facilidades para integrarse y para que sus compañeros aprendan a convivir con la diferencia. La premisa tenía pocas fisuras y mucho potencial para resultar en un éxito para todas las partes, pero se terminaron los recursos y fue lo primero que recortaron.

¿Qué queda ahora? Una rátio de un niño por clase que reclama atención individualizada con regularidad. Chavales ingobernables por algún trastorno serio de conducta que gritan sin aviso, se tiran por el suelo, se fugan de clase o agreden a sus compañeros; alumnos que no entienden el idioma durante los primeros meses de escolarización; niños con retrasos mentales muy acentuados a quienes incluso la repetición de curso se les queda grande; y superdotados muy por encima del nivel de lo que en el momento se da en el aula.

Y en medio, al magma de alumnos mal llamados “normales” les restan tiempo y atención a cada clase que pasa porque el profesor no puede multiplicarse y debe priorizar, por ejemplo, dejando la clase sola cuando un chaval con Asperger ha tenido una rabieta y se ha fugado del aula habiendo volcado un par de pupitres de propina. Si se repiten historias parecidas -que se repiten-, a la larga hay menos tiempo efectivo de clase y baja el nivel académico por mucho que eduquemos en otros valores, como la tolerancia.

Volviendo al primer punto, faltan recursos humanos, ya no para el control de la clase, que en muchos casos bastaría, sino también para la preparación de materiales con los que conseguir la cada vez más necesaria personalización de la enseñanza.

Tres áreas de mejora en educación (1): los profesores

Ayer terminó una etapa: tras un año y medio trabajando en una escuela de primaria, la abandono para dedicarme a otras historias, con lo que cierro una microetapa que ha incluido un curso de  seguimiento periodístico en la materia y se enmarca en toda una juventud acompañando niños como monitor. Me lo tomo como una oportunidad para dejar mi punto de vista sobre este apasionante mundo, no por ser un especialista en el campo, sino como observador. Habrá tres artículos, uno para el profesorado, otro para los padres y otro para el alumnado en situ

Los profesores

Es imposible generalizar y no quiero que se malinterprete este punto como un +1 a los injustos prejuicios que les atacan. Hay magníficos profesores que enseñan con pasión, que innovan en su metodología, que le echan horas a su trabajo, que se preocupan cuando el chaval funciona mal y que construye. Sucede que hoy no basta con estos héroes. No basta porque, en primer lugar, no llegan a todas las realidades que hoy se producen en una aula, convertida hoy en un laberíntico crisol de necesidades donde se juntan problemas emocionales de origen familiar, diferencias de capacidades y conocimiento brutales y un número cada vez mayor de chicos con trastornos de aprendizaje.

En esa selva, los métodos de ayer han fracasado casi por sistema, muchos alumnos quedan sin amparo cuando tienen dificultades y, a largo plazo, cuando los chavales llegan a cuarto, sexto, y secundaria, florecen lagunas de conocimiento inéditas hasta ahora: comprensión lectora por los suelos, tablas de multiplicar muy flojas, ortografía deficiente, etc.

Hay un margen para la mejora individuales que debe explorarse  con la evaluación a los docentes, pero sobre todo faltan profesores, especialmente en catalán, castellano, matemáticas e inglés, donde es urgente reforzar los grupos reducidos.

Tres consideraciones al primer discurso de Rajoy

Impuestos y fiscalidad

Los planes de Rajoy, en línea liberal, se traducen en menos impuestos a las empresas y a la adquisición o venta de activos y ni una mención a los tributos de los ricos, las grandes empresas y a los bancos. Sin sorpresas.

Paralelamente, anunció una deducción en el IRPF y rebajas del IVA por comprar una casa, medidas que van a tener muy poco peso si tenemos en cuenta que lo que ahora condiciona a los ciudadanos a la hora de adquirir una vivienda es 1) si van a tener crédito, que difícilmente, y 2) si van a tener trabajo al cabo del año, que es más incierto que nunca.

Y siguiendo con el modelo de hormigón y playa que tanto nos cunde, Rajoy también comunicó un plan integral de turismo para “mejorar” su fiscalidad. Como no concretó nada, no sabemos si lo que quiere facilitar es la reducción de los costes del sector (probable) o la introducción de alguna tasa a los visitantes (¡estás flipando, friki!)

Servicios públicos

El PP tiene un electorado muy marcado, a él le dirigió sus promesas y ayer fue coherente: anunció que las pensiones recuperarán el poder adquisitivo perdido durante el último curso y, por el contrario, aplazó revelar si habrá o no recortes en educación y sanidad. De momento, no quiere enfrentarse al 88% de españoles que están poco o nada de acuerdo en reducir el gasto social.

Empleo

Hubo propuestas agresivas, como la bonificación del 100% de la SS a las empresas que contraten a jóvenes en su primer año laboral y la revisión de los convenios a favor de las empresas, lo que, sí, puede favorecer el empleo, pero veremos en qué condiciones: ¿Cuántos casos de empleados despedidos justo al cumplir su primer año se van a dar? ¿Cuánto van a bajar los precios de los salarios sin que los trabajadores puedan alzar la voz?

Rajoy, además, dejó dos medidas de mucho peso en otros fragmentos de su discurso. La primera, el retraso efectivo de la edad de jubilación, que aunque puede favorecer el cuadre de cuentas de las pensiones, a) perjudica los datos del paro, ya que aumenta la población activa; b) castiga a los trabajadores más pobres, que van a vivir menos años jubilados porque está empíricamente probado que, a menor riqueza, menos esperanza de vida; y c) suma una amenaza a los ciudadanos, que si han tenido la desgracia de no  cotizar la totalidad de los últimos quince años, no tienen asegurada una pensión razonable.

La segunda propuesta fue la no reposición de los trabajadores públicos… fuera de las fuerzas de orden y seguridad. Un escándalo… que cuadra perfectamente con el ideal liberal de minimizar al máximo el Estado para que sólo se ocupe de hacer cumplir la ley… de la calle, porque tampoco de oyó nada de persecución del fraude fiscal.

La única alegría entre las propuestas de empleo fue la de controlar el absentismo laboral injustificado, un primer paso para atacar la principal tara española: la falta de productividad.

Tres lecciones de Durban

No soy un experto en emisiones de CO2, pero he escuchado los mismos datos que cualquiera: la naturaleza nos permite tres unidades de energía por habitante y hoy, de media, gastamos 13. Es un exceso con unas consecuencias a la vista en el Ártico, en la capa de ozono, en la calidad del aire y hasta en los movimientos migratorios. Sin embargo, el fenómeno, al fin y al cabo, es un síntoma más de lo que la sociedad global es hoy.

Los humanos hemos explotado la tierra por la misma regla de tres que durante milenios hemos explotado a otros hermanos. Lo desalentador es que la historia nos demuestra que sólo ante el rebote -habitualmente violento- de los sometidos, se rompió la explotación, por lo que es muy razonable pensar que, en esta ocasión, la buena voluntad volverá a fracasar. Es la primera lección de la cumbre de Durban: no hay incentivos para el cambio de modelo más allá del propósito de un puñado de dirigentes.

También es una buena ocasión para establecer un símil con la crisis actual. Las dos situaciones, la crisis ecológica y la económica, nacen de conductas codiciosas. Sería ingenuo culpar de ellas sólo a los gobernantes, ha quedado demostrado. Igual como muchos se hipotecaron sin techo o consumieron sin fondos cuando llovían los créditos, nadie se autoimpone límites a la hora de comprar productos que han sido fabricados con una generosa “mochila” de emisiones, no digo ya electrodomésticos o automóviles, sino ropa y comida transportados con brutales costes ecológicos. Segunda: es el mismo concepto de “libertad”, tan obtuso e inconsciente, el que ampara las conductas de ciudadanos, empresas y políticos emisores.

Finalmente, y será porqué lo vivo día a día en el colegio, es la reproducción a gran escala de la eterna posposición de las tareas pendientes: en los chavales, el estudio y los trabajos; en los profesores, la corrección, la planificación y la elaboración de los informes de notas; en cualquier ciudadano, la compra de los regalos de Navidad; en los políticos, la asunción de acuerdos que impliquen cesiones en sus principios y sacrificios a sus empresas. Tercera lección: no se discute la consciencia del problema, sino la valentía y responsabilidad para afrontarlo.

¿De qué sirve la memoria histórica? (1)

Ayer un escritor mató a dos senegaleses en Florencia. Anteayer, en Turín, una chica temerosa de decirles a sus padres que había probado el sexo se inventó que había sido violada por gitanos y un grupo de crédulos incendió viviendas de los roms. Estas escenas se enmarcan en un contexto de violencia verbal contra lo extranjero de la Liga Norte, partido de gobierno hasta la caída de Berlusconi, y proporciones cercanas al 50% de jóvenes que evidencian actitudes racistas.

Paralelamente, 15 millones de norteamericanos tienen origen italiano. No hace falta subrayar qué fama tuvieron los italianos que llegaron a Estados Unidos en los años 30, y tampoco hace falta aclarar que solo unos pocos merecieron el trato de mafiosos y que, quiénes lo eran, difícilmente habían llegado a la tierra de las oportunidades con ánimo de delinquir, sino de trabajar.

En Uruguay y Argentina la proporción de immigrantes italianos es mucho mayor y su consecuencia fue más agresiva: hoy, sólo un 10%de losargentinos tiene antecedentes indígenas. La muy católica Italia, tan favorecida siempre por los países de acogida por los países receptores de sus emprendedores, termina siendo un ejemplo de la minúscula consciencia del otro que existe en algunas culturas.